Carbohidratos Complejos

Los carbohidratos están compuestos por moléculas de carbono, hidrógeno y oxígeno, razón por la cual también son llamados hidrocarburos. La clasificación de los carbohidratos con respecto a su complejidad molecular nos indica que existen los carbohidratos simples, conocidos como azúcares simples, y los carbohidratos complejos, que consisten en la combinación de varios hidratos de carbono simples.
Dentro de los carbohidratos simples se encuentran la sacarosa, la lactosa y la fructosa o glucosa, la estructura de los carbohidratos simples les permite ser fácilmente asimilables por el organismo.
Por su parte, los carbohidratos complejos están conformados por el almidón, celulosas, pectinas, lo que se construye mediante un gran número de carbonos simples adyacentes a ellos. Para que los carbohidratos complejos sean asimilados por el organismo y por el torrente sanguíneo, deben ser divididos en unidades más pequeñas.
Para que el cuerpo humano funcione de manera óptima, un adulto requiere de alrededor 250 gramos de carbohidratos por día, pero dentro de esta cantidad, un 20% serán carbohidratos simples y el resto serán carbohidratos complejos, ya que un exceso de carbohidratos simples puede generar problemas en la salud. Cabe señalar que el organismo utiliza la energía proveniente de estos carbohidratos de manera gradual, es por esto que su absorción es lenta.
Una vez que han sido ingeridos, los carbohidratos complejos se transforman en glucosa, o bien se quema para obtener energía o se almacena en el hígado y en los músculos como reserva energética en caso de algún esfuerzo físico. Es de mencionar que la glucosa es el motor del cerebro, y éste órgano consume unos 5 gramos de glucosa por hora, o bien 120 gramos por día.
Los carbohidratos complejos son moléculas muy grandes, que cuentan con un peso molecular elevado y no tienen dulzor, en ellos se incluyen las maltodextrinas y los oligosacáridos, constan además de tres o más azúcares, como el almidón, el glucógeno y la celulosa que es procesada durante la digestión para que su absorción se realice en forma de carbohidratos simples.
Una dieta rica en carbohidratos complejos, como el almidón y la fibra, es no sólo deseable sino también recomendable, ya que tienen un efecto directo en la prevención de algunas enfermedades como el cáncer de colón, o el colesterol alto, por nombrar algunas.
Finalmente, los componentes básicos de todos los carbohidratos son azúcares, y estos pueden ser clasificados con respecto al número de unidades combinadas entre sí, por eso aunque la ingesta de carbohidratos complejos es lo mejor para el cuerpo, habrá que verificar que lo que se ingiere no cuente con grandes cantidades de azúcar.