Carbohidratos y Proteinas

Tanto los carbohidratos como las proteínas son fundamentales para el buen funcionamiento del organismo. Los carbohidratos representan la mayor parte de los componentes de los alimentos, esto se mira particularmente en cereales y productos de cereales como la pasta, el arroz y los cereales. El cuerpo necesita energía para moverse, para pensar, el cerebro depende directamente de los carbohidratos -en forma de glucosa- como fuente de energía. Los tipos de carbohidratos están diferenciados en tres categorías, en las que se incluyen a los monosacáridos, los disacáridos y los polisacáridos.

Las proteínas, por su parte, contienen carbono, hidrógeno y oxígeno -así como los carbohidratos-, pero también contienen nitrógeno y azufre. Al tratarse de sustancias nitrogenadas resultan ser necesarias para la reparación de los tejidos del cuerpo, así como para su crecimiento. Las proteínas representan el componente de tipo estructural en los tejidos y en las células. Éstas no son iguales en los tejidos corporales, por ejemplo las proteínas en la sangre y en el hígado son distintas, no hay un elemento similar, salvo el nombre. Las proteínas se encuentran compuestas por aminoácidos, existen un total de 22 aminoácidos, ocho de ellos son esenciales. Las proteínas son básicas para el cuerpo, ya que las células se encuentran en constante reposición y el efecto de las proteínas juega un papel importante en dicha reposición.

La digestión y absorción de nutrientes se lleva a cabo en el tracto digestivo, donde el intestino delgado representa el lugar principal de ambos pasos, mismos que se realizan en función de su diferente naturaleza. Es así que los carbohidratos y las proteínas se absorben según sus propiedades.

La digestión de los carbohidratos es en realidad relativamente simple, salvo el almidón que requiere de una primera etapa de digestión intraluminal. Los productos en la digestión intraluminal se tratan en el borde en cepillo de los enterocitos -las células epiteliales del intestino- donde se escinden en monosacáridos, logrando así su absorción.

Por su parte, la digestión de las proteínas se inicia en la fase intraluminal, es aquí donde las proteínas se convierten en oligopéptidos y la digestión termina de completarse por las peptidasas presentadas en el borde del cepillo del enterocito, donde su absorción se lleva a cabo en forma de aminoácidos libres.

Los carbohidratos y las proteínas en aislado tienen una función vital para el cuerpo, sin embargo, también interactúan entre sí, como se ha descrito anteriormente cada nutriente se descompone a su propio tiempo y en una zona en particular durante la digestión. Y es esto lo que nos revela la importancia de los carbohidratos y las proteínas en conjunto, ya que la proteína relentiza la absorción de los carbohidratos, por ende la energía se libera lentamente, esto sucede porque disminuye la liberación de glucosa, y esta liberación lenta de la glucosa es lo que lleva a su estabilización.